La sorpresa es mayúscula cuando este chico acude a buscar a su padre a la habitación y se encuentra a su madrastra cambiándose de ropa. Se queda sorprendido y admirado por que nunca se la había imaginado así y al descubrirlo mirando se tapa enseguida con vergüenza. Pero no lo pueden evitar, es demasiado tarde por que se han puesto muy cachondos imáginando la situación.